El pasado 20 de mayo de 2015, Ángel Burgueño y Daniel Ruíz de Dándara visitaron la Universidad Carlos III de Madrid para exponer a los alumnos del  máster en dirección internacional de empresas (MADI), la expansión internacional mediante franquicias que habían llevado a cabo. Dandara es un ejemplo de las franquicias internacionales en la moda española. Cuenta con establecimientos propios por todo el territorio nacional, y además se encuentra en expansión en países de Europa, Oriente Medio y América (entre otros, Costa Rica, Chile, Suiza, Qatar o Rumania). En el último año, la compañía ha abierto quince nuevos establecimientos, que en total suponen una red de distribución de más de noventa puntos de venta.

COMIENZOS

Dándara nació en el seno del grupo Spanditex, S.A., una empresa textil con más de 30 años de experiencia en la fabricación y comercialización de moda y complementos para otras marcas. El salto a la comercialización de la marca Dándara vía franquicias se realizó en 2002 y desde ese momento su crecimiento no ha parado. Dentro del mismo grupo al que pertenece Dándara encontramos marcas como Privata, una adquisición reciente para reposicionarla en el mercado español, así como la producción para terceros de la talla de Dolores Promesas, Felipe Varela y el grupo de grandes almacenes El Corte Inglés.

POTENCIAL

El enorme potencial de esta firma ha hecho que incluso la Casa Real de Arabia Saudí se hiciera cargo de la expansión en este país mediante un contrato de master franquicia. En cualquier caso, el crecimiento de Dándara ha sido progresivo basándose en la gestión óptima de la producción, la logística, y una política de precios competitiva. Combinan calidad y rapidez a la hora de seguir las tendencias del mercado apostando por la producción en su fábrica de Madrid, y evitando, por tanto, la dependencia de una hipotética producción subcontratada.

Además, la gestión integral de su cadena de valor también le ha permitido adaptarse a las diferencias culturales presentes en los diferentes países en los que opera. De hecho, hace cuatro años aproximadamente y ante el incremento de los precios en China decidieron devolver la mayor parte de su producción a España, que por otro lado, les permite aprovecharse del made in Spain tan apreciado en los mercados latinoamericano y árabe.

Ángel Burgueño comentó en la ponencia lo que supone competir en España con marcas como Zara o Mango. Así, aunque destacó las dificultades que supone tener competidores tan fuertes, reconoció que esto ha permitido a Dándara el desarrollo de diferentes habilidades para responder a las presiones competitivas del sector así como el aprovechamiento del escaparate que estas marcas han dado a la moda española.

El consejo que Ángel Burgueño y Daniel Ruiz hicieron a los alumnos del MaDI fue precisamente que apostaran por el trabajo bien hecho y mantuvieran la confianza en un proyecto diseñado con todo detalle para ser lo más realista posible. Advirtieron que l búsqueda de oportunidades en el exterior puede no ser fácil pero es igual que para el resto de empresarios y directivos de otras nacionalidades. Además, la formación en dirección internacional, mercados extranjeros y comercio exterior es sin duda un baluarte que no debe ser desaprovechado para tomar las mejores decisiones de localización y modo de entrada. Desde el MaDI no podemos más que agradecer su participación en el taller por sus valiosos comentarios.