En el post de hoy hablaremos sobre cómo mejorar la tasa de rebote en tu página web. Dedicar todos tus esfuerzos para implementar una estrategia de Marketing eficiente no significa nada si los usuarios vienen a tu página web y se van en cuestión de segundos porque no encontraron lo que buscaban. Tener una alta tasa de rebote significa que un porcentaje importante de tus visitantes perdieron interés casi inmediatamente después de su llegada a tu web, y esto es un indicador importante para medir si tu página cumple con las expectativas de los usuarios.

Hoy, veremos 5 maneras de mejorar la tasa de rebote y aumentar las conversiones en tu página web.

 

¿Qué es la tasa de rebote?

Navegar por la web se parece mucho a hacer compras en un centro comercial: entras en tiendas diferentes, echas un vistazo rápido a la variedad de productos del escaparate, y si no te llaman la atención, es muy probable que salgas de la tienda sin comprar nada.

Hacer búsquedas en Google sigue una lógica similar: empiezas tecleando el término que vas a utilizar para buscar información, y Google te devuelve miles de resultados que según su algoritmo podrán responder a tus necesidades o preguntas.

Sin embargo, independientemente de los refinados que pueden llegar a ser estos resultados, no todos son igualmente óptimos. Algunos son casi ideales, otros son buenos, y terceros no podrán cumplir con las expectativas. En este momento sucede la tasa de rebote: el visitante llega a tu página web, echa un vistazo rápido, y sale sin interactuar con tu contenido. Por lo tanto, cuanto más baja es tu tasa de rebote, mejor es para tu página web.

Esta métrica se mide en porcentajes. Si la tasa de rebote en tu página es de 10%, esto significa que un 10% de tus visitantes saldrán de ella sin interactuar con ningún elemento en la web. ¿Cómo podemos mejorar esto?

5 maneras de mejorar la tasa de rebote en tu página web

  1. Mejora la legibilidad de tu contenido

Una de las razones principales por las que los visitantes llegaron a tu web y se fueron es porque tu contenido ha sido difícil de leer. Si proporcionar información valiosa, pero no la estructuras de forma que hace la lectura agradable y rápida, los usuarios no podrán encontrar con facilidad la información que buscan, y se pueden ir de tu web.

Para hacer que tu contenido sea legible, asegúrate de:

  • Evitar largos párrafos de texto, porque dificultan la monitorización rápida de la información que los usuarios buscan.
  • Escribe en párrafos cortos (3-5 líneas) – son fáciles de leer, y se ven mucho mejor en móvil que los textos largos.
  • Enriquece la información con imágenes, capturas de pantalla, gráficos y otros recursos visuales relevantes a tu contenido.
  • Incluye bulletpoints o números para romper la información en segmentos pequeños;
  • Divide tu contenido en secciones a través de títulos H2.
  1. Evita las ventanas pop-up

Seamos honestos: no hay nada más frustrante que una ventana pop-up emergente que aparece en los primeros segundos de tu llegada a la página web, pidiéndote que te suscribas al newsletter de la compañía. ¿Cómo se supone que los visitantes se suscriban a un boletín sin ni siquiera haber empezado a leer el artículo?

Si prefieres incluir ventanas pop-up, asegúrate de ponerlos en un intervalo de segundos razonable para no rechazar a tus visitantes en los primeros segundos de su llegada.

  1. Selecciona las palabras clave correctas

Las palabras clave son el idioma de los motores de búsqueda. Si seleccionas palabras que son demasiado genéricas, estás en riesgo de atraer a visitantes por las razones equivocadas. Por ejemplo, si escribes sobre recetas con patatas, no quieres que te lleguen usuarios que buscan cómo cultivar patatas, ya que son conceptos completamente diferentes a pesar de compartir una palabra en común.

En este caso, la palabra clave patata es demasiado genérica, y los visitantes que llegan a tu web buscando servicios que realmente no ofreces pueden salir rápidamente sin mirar dos veces. Por lo tanto, asegúrate siempre de utilizar palabras clave suficientemente específicas que son relevantes para tu contenido.

  1. Optimiza el tiempo de carga de tu página

Una de las cosas más frustrantes para los usuarios es el largo tiempo de carga de una página web, un factor subestimado que suele causar altas tasas de rebote. En realidad, Google espera que tu web cargue en menos de 3 segundos, y unos 47% de los usuarios tienen todavía menos paciencia, esperando tiempos de carga en menos de 2 segundos.

Asegúrate de optimizar tu contenido y comprimir todas las imágenes en la página para mejorar el tiempo de carga. Para más consejos sobre el tema de optimización de tiempos, visita nuestro artículo Hubspot Website Grader.

  1. Optimiza tu página para móviles

Hoy en día, las webs que no están optimizadas para dispositivos móviles pierden ventaja competitiva frente a los consumidores. En los últimos años, los móviles han obtenido más de 50% de las visitas de páginas web, superando las visitas en ordenador en varios casos.

Si tu web o página de aterrizaje no está optimizada para dispositivos móviles, tus visitantes probablemente saldrán rápidamente en búsqueda de un resultado que responda mejor a sus necesidades – lo que aumentará las tasas de rebote.

Siguiendo a estos 5 consejos podrás mejorar tu tasa de rebote de forma significativa, hacer que los visitantes se queden más tiempo, y convertirlos en compradores potenciales.