Antes de empezar, debo destacar que nací y me crié en California. Sin embargo, mudarme a Montreal, en la provincia canadiense de Quebec, en pleno invierno fue una experiencia que nunca olvidaré. Al principio, me pregunté qué hacer durante el invierno canadiense cuando la nieve se acumulaba en montañas esponjosas que me cubrían entera, la temperatura era inferior a los 30 grados centígrados, el viento aullaba, y parecía que la cara se me iba a hacer añicos como una capa fina de hielo. Pese a todo, la gente va de un lado a otro: pasea por las calles nevadas, hace cola para entrar en discotecas con tacones y minifaldas, participa en deportes de invierno, etc. Me impresionó enormemente porque lo único que contemplaba era quedarme lo más cerca posible del radiador de mi piso. En este artículo, hablaré de qué hacer durante el invierno canadiense, en concreto de las extraordinarias actividades que llevan a cabo los canadienses en lugar de quedarse junto al fuego en invierno.

Qué hacer durante el invierno canadiense

 1. Patinar sobre hielo en la pista natural más grande del mundo

Que hacer durante el invierno en CanadáEl tribunal del Guinness World Records ha otorgado este calificativo al canal Rideau de Ottawa tras considerar casi 90 pistas olímpicas. Mientras observas las preciosas vistas de la capital del país, puedes comprarte en uno de los puestos un beaver tail, una masa frita cubierta de azúcar y canela, nata, chocolate u otros condimentos. Recuerda que para comértelo, antes tienes que destaparte la boca y exponer la cara a las temperaturas árticas. A nadie parece importarle menos a mí.

 

 

2. Ir en trineo con perros

Aunque un poco turístico, hay lugares en los que se crían y domestican perros específicamente para la práctica del trineo. Imagínate sentado en un trineo mientras un grupo de bonitos huskies te lleva rápidamente a través de un cautivador bosque invernal, impoluto y blanco, con tanto frío que ya ni sientes los pies

3. Ir en moto de nieve

Subir a una montaña en moto de nieve es divertido, y además las vistas desde lo alto te quitan la respiración. Soy una persona aventurera y me encantaba zigzaguear entre los árboles y echar carreras montaña arriba.

4. Mercado cubierto de granjeros

Para mí, el mercado cubierto Jean Talon es uno de los eventos más atractivos, con énfasis en “cubierto”. También es uno de mis lugares favoritos en verano, ya que se celebra al aire libre. Puedes comprar fruta y verdura fresca, productos de pastelería caseros y, por supuesto, sirope de arce. ¿Sabías que se toma caliente?

5. Comer poutine

No sé tú, pero yo cuando tengo frío necesito hidratos de carbono en grandes cantidades: pasta, pan, patatas… solo puedo pensar en eso. Poutine es la respuesta. Es un plato con un montón de patatas fritas y trozos de queso, cubierto de gravy (salsa de carne). Puedes añadir otros ingredientes como bacon, jamón, verduras, guacamole, o cualquier cosa que se te ocurra. La Banquise, en Montreal, es uno de los restaurantes de poutine más conocidos, aunque este plato lo puedes encontrar en cualquier sitio

6. Ir al carnaval de invierno

Concursos de escultura de hielo, competiciones de muñecos de nieve, zonas de trineos, pistas de hockey, juegos en la nieve, esculturas gigantes de hielo, bailes en la nieve con traje de baño o pruebas para ver quién aguanta más tiempo tumbado sobre la nieve en ropa interior.

 

 7. Festival del iglú

Una noche de conciertos con múltiples escenarios, DJs, bares y baile. ¿Qué lo hace tan especial? Es al aire libre y todo es de hielo. ¿Cansado? Siéntate en uno de los bancos helados. ¿Quieres tomar algo? Acércate al bar de hielo. ¿Harto de bailar? Tírate por el tobogán de hielo. Consejo: se recomienda y se recompensa ir disfrazado.

8. Alojarse en un hotel de hielo

Aunque nunca he dormido en uno, creo que podría ser algo inolvidable. Todos los años esculpen un hotel de hielo, pero no del tamaño de un iglú. Son hoteles majestuosos, tallados concienzudamente y decorados con muy buen gusto. Y sí, todo, desde las sillas hasta las camas, está hecho de hielo.

9. Esquí con raquetas, pesca en el hielo

Para un californiano de sangre caliente como yo, estos dos conceptos eran demasiado, así que simplemente escuchaba a mis amigos describir estas experiencias. Ponte unas raquetas de esquí y camina por la naturaleza nevada, a lo largo de muchos kilómetros, o siéntate en el hielo y espera a que un pez muerda el anzuelo.

 

¿Moraleja? Abrígate. El invierno es bonito de ver en Canadá pero no de sentir si eres alguien como yo.  Así si te preguntas qué hacer durante el invierno canadiense, ya has visto la respuesta. No te pierdas toda la diversión de su invierno. Por supuesto, si alguien sabe disfrutar de la temporada esos son los canadienses. No se desaniman por el mal tiempo, sino que lo viven con entusiasmo.

Si quieres conocer más sobre Canadá, puedes visitar la página oficial de la embajada canadiense en Madrid!