Si estás cansado de pasar sus vacaciones en la playa y quiere tener una vacaciones diferentes, debe pensar en viajar a Estambul (Turquía), una ciudad ubicada entre Asia y Europa que se ha empapado de lo mejor de ambas culturas para crearse a sí misma.

 

Viajar a Estambul, algunos trucos

1. Puente cultural e histórico entre oriente y occidente

Estambul, conocida históricamente como Constantinopla, es el centro económico, cultural e histórico de Turquía. Divida en dos partes, occidental y oriental, su centro comercial e histórico se encuentra en la parte occidental y aproximadamente un tercio de su población vive en la parte oriental. Estambul solía estar ubicada en la famosa Ruta de la Seda, lo que la convirtió en un centro de comercio mundial durante un siglo, en el que especias y diferentes textiles se comercializaron aquí antes de llegar a su destino final en Europa, África o Asia. Esto ha influido en la cultura de la ciudad y ha creado una de las ciudades más hermosas de la Tierra.

Estambul es el hogar de la famosa Mezquita Azul, también conocida como Sultan Ahmet Camii, que se ha convertido en un símbolo no oficial de esta ciudad. Cruzando el Canal del Bósforo podrá viajar desde el continente europeo hasta el asiático en cuestión de minutos, mientras disfruta de una de las mejores vistas de la ciudad. Con cientos de monumentos históricos y museos para visitar, Estambul es un tesoro para los turistas.

 

2. Estambul, ¡una delicia para los amantes de la gastronomía!

visit istanbulUna experiencia que jamás olvidará es la de comer en Estambul. Esta ciudad cuenta con cientos de restaurantes, pequeñas cafeterías, panaderías y puestos a pie de calle que harán que cualquier amante de la comida esté en el cielo. La ubicación de esta ciudad, próxima a la costa, hace que su gastronomía nos ofrezca marisco y pescado fresco y, por supuesto, un clima mediterráneo, que hará que las frutas y las verduras frescas estén a la orden del día.

 

Estambul es una ciudad para todos los bolsillos. Si lo desea, puede comer por un buen precio algún delicioso kebab de pollo con arroz, verduras y su famoso pan turco por sólo $1. Si, por el contrario, prefiere algo más caro, esta ciudad le ofrece restaurantes de gama alta en el que obtendrá una experiencia gastronómica por $10 por persona. Además, también es una ciudad en la que los vegetarianos se verán sorprendidos gratamente, ya que podrán descubrir que la gastronomía turca ofrece gran variedad de platos vegetarianos como espinacas o hummus.  

 

3. Comprar en Estambul, una locura

viajar a EstambulIr de compras es la única razón por la que muchas personas vienen a Estambul. Cadenas internacionales de moda como Zara, Converse y H&M son conocidas por producir algunas de sus prendas en Turquía, lo que abarata su precio y, a veces, ofrece mayor variedad en sus productos. Sin embargo, lo que realmente debería aprovechar es el comercio local y artesano, ya que eso ayuda a perfeccionar el producto y enriquecer a las comunidades locales.

 

Caminando desde la Plaza Taksim hasta la Torre de Gálata encontrará todo tipo de productos, desde lámparas, cubiertos y muebles hasta textiles, ropa e instrumentos musicales. Si eres un amante de las antigüedades, entonces debes visitar el mercado dominical de Bomonti, donde se pueden encontrar decenas de tiendas pequeñas que venden cámaras, pinturas, juegos de té y juguetes viejos de todo el mundo. Para aquellos que quieran comprar con los lugareños, sugeriría ir al Mercado de los miércoles de Fatih, donde cada miércoles por la mañana un área del tamaño de una pequeña ciudad se transforma en un mercado al aire libre y, donde los vendedores compiten por ofrecer las mejores ofertas.

4. Vida nocturna y escena musical, un must

Por la noche, esta ciudad bastante conservadora se transforma en una megalópolis próspera con bares y clubs nocturnos llenos de gente los siete días de la semana. Estambul tiene una próspera cultura musical underground con DJ locales que actúan en clubs nocturnos y fiestas privadas. En verano puede visitar bares con increíbles vistas desde la azotea de Estambul; por ejemplo, puedes ir al bar Sortie ubicado en Ortakoy con una hermosa vista del Bósforo y el Cuerno de Oro, con sesiones de DJ hasta altas horas de la noche.

 

5. Llena de vida local

Un dicho famoso dice que una ciudad es tan buena como su gente y en eso Estambul no te decepcionará. En una noche puedes conocer a un músico alemán que ha venido para explorar temas locales, un fotógrafo sueco que está haciendo un proyecto sobre refugiados, o un culturista local que ahora dirige un exitoso negocio de spa y fitness.

Si hablas turco, te empaparás de todo lo que Estambul te ofrezca, pero no es necesario, ya que muchos profesionales hablan inglés. Por eso, no dudes en hacer nuevas amistades. La gente en esta ciudad es muy amable y hospitalaria y probablemente se ofrezca para enseñarte la ciudad. Le sorprenderá cómo una simple conversación con el dueño de un local puede llegar a convertirse en una gran amistad.

 

Estambul no es perfecta: hay calles que los extranjeros deberían evitar y hay taxistas que intentarán estafarte, pero si vienes aquí con la mente abierta y la voluntad de explorar esta ciudad, Estambul definitivamente se convertirá en uno de tus lugares favoritos.