Marie Curie, Coco Chanel, Valentina Tereshkova o Margaret Thatcher, Sheryl Sandberg, Indra Nooyi, Virginia Rometty o Marissa Mayer.  Nombres de mujeres emprendedoras que han hecho y continúan haciendo historia. Revolucionan la concepción de empresario y contribuyen a un proceso de globalización mucho más equitativo. En este post, os cuento las principales conclusiones sobre la mujer emprendedora en el mundo, extraídas del último Women’s Entrepreneurship Report para el año 2016/17, elaborado por el Global Entrepreneurship Monitor (GEM).

La mujer emprendedora en el mundo

Women’s Entrepreneurship report – (GEM)

¿Qué ventajas tiene ser emprendedora? Independencia económica, posibilidad de acceder a puestos de liderazgo, toma de decisiones, flexibilidad, reconocimiento. En otras palabras, el emprendimiento permite el acceso a un nuevo rango de oportunidades a todas aquellas profesionales que desean hacer oír sus ideas.

A través de los datos publicados en el Women’s Entrepreneurship Report 2016/2017, donde se analiza el impacto de la mujer emprendedora en el mundo, se reafirma su repercusión positiva en todos los sectores. Las mujeres suponen más del 40% de la población activa en la mayoría de los países, aunque todavía existe una brecha de género más notable en países

La mujer emprendedora mapa

Fuente: Global Entrepreneurship Monitor

como India, Asia o África. Aun así, los datos son positivos: alrededor de 126 millones de mujeres lideran sus propias empresas y 98 millones tienen puestos directivos.

En el gráfico se indican los diferentes niveles de participación de mujeres emprendedoras a través de los setenta y cuatro países que fueron analizados durante el mismo informe del GEM durante los años 2015 y 2016. Aunque no existe todavía una representación gráfica para el informe actual, las cifras indican un crecimiento paulatino en países como Canadá, América Latina, el sureste de Asia o algunas zonas África. Curiosamente, los países con un desarrollo económico más lento, muestran mayores cifras de emprendimiento femenino. Esto se debe principalmente  a la necesidad de obtener ganancias y conseguir un puesto de trabajo en mercados laborales a los que prácticamente no tienen acceso. En las principales economías desarrolladas, la tendencia disminuye.

Por otro lado, también se analizan otros aspectos como la industria, el total de actividad emprendedora (TEA en inglés), la edad, niveles educativos, la expectación de crecimiento o la innovación. Algunas conclusiones importantes son:

Industria

En primer lugar, el sector de las ventas y/o comercio al por menor representa el 60% de la actividad empresarial femenina salvo en las economías orientadas a la innovación, en las cuales el porcentaje desciende considerablemente. Sin embargo, es poco frecuente encontrar mujeres emprendedoras en sectores como el de las tecnologías de la información y la comunicación (menos de un 2%). A rasgos generales, independientemente de la situación de desarrollo económico del país, la influencia femenina se concentra en sectores como el de la salud, gubernamental, educación o servicios sociales.

Índice total de actividad empresarial

EL índice total de actividad emprendedora ha crecido en un 10% durante los dos últimos años, estrechándose la brecha de género en un 5%. Teniendo en cuenta los sesenta y tres países estudiados en el informe, se habla de un crecimiento del 3% en países como Alemania, Jordania, Italia y Francia frente al crecimiento del 37% en Senegal.

Aunque no existe un perfil único del a mujer emprendedora, las motivaciones principales que las lleva a emprender son la necesidad de sustento económico o una mejora de la situación actual (muchas mujeres combinan sus trabajos actuales con proyectos de negocio), la oportunidad que puede ofrecer el mercado en el que operan o quieren entrar y por último, una combinación de ambas.

Rango de edad, nivel educativo, crecimiento e innovación

Los datos señalan que el rango de edad dónde la participación emprendedora es mayor entre mujeres es de los 25-34 años (especialmente en sectores como el tecnológico) y entre los 35-44 años.  La gran mayoría de ellas posee como mínimo estudios universitarios y, en el caso Europa, el 22% de las mujeres poseen una educación superior a los empresarios. Por último, destacar que en las economías orientadas a la innovación, el porcentaje de mujeres que lanzan un negocio es menor, siendo dos tercios menor en comparación con los hombres.

Aunque los porcentajes indican un crecimiento constante, aún queda camino por recorrer para romper los conocidos “techos de cristal”, independientemente del sector o el país. El talento, habilidades técnicas o un carácter analítico diferentes son fundamentales para el crecimiento económico y social de una comunidad, para hacer frente a los retos de la globalización.  Por eso, There is no longer a question regarding the role that women play in contributing to global development. O como diría Sheryl Sandberg, COO de Facebook, “We’ve got women to sit at the table”.

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