La aduana de Gibraltar es un punto clave en España y unas de las fronteras más transitadas y más relevantes en el comercio exterior y las relaciones de España con Reino Unido.

Al sur de España, dentro del territorio de la provincia de Cádiz, se encuentra Gibraltar, una pequeña península cuya posición es de reconocida importancia estratégica para el control del acceso al mar Mediterráneo. Está formada por una fortaleza natural, conocida como el Peñón, unida al resto de la Península Ibérica por un istmo. A lo largo del siglo XIX, este territorio fue ocupado por los británicos, que en 1909 levantaron la frontera con España.

Desde entonces, Gibraltar forma parte de Reino Unido, aunque se ubique dentro del territorio español. Sin embargo, no forma parte integrante de Reino Unido, sino que se trata de un territorio bajo soberanía británica, del que el Reino Unido asume sus relaciones exteriores. Por ello, conforme al artículo 355.3 del Tratado de Funcionamiento de la UE, le resultan de aplicación los Tratados de la Unión Europea.

La aduana de Gibraltar

La pregunta de muchos es, si Gibraltar pertenece a Reino Unido, y Reino Unido forma parte de la Unión Europea, en la cual no existen barreras fronterizas, ¿por qué existe una frontera aquí?

En el municipio de La línea de la Concepción, la localidad española fronteriza con Gibraltar, se encuentra una de las aduanas más transitadas de España: la aduana de Gibraltar. Según la administración de aduanas, Gibraltar no forma parte del territorio aduanero de la comunidad, lo que hace que las importaciones se vean afectadas en este territorio.

Gibraltar, paraíso fiscal

A Gibraltar se puede exportar cualquier mercancía siempre y cuando se cumplan las leyes impuestas por la UE, aplicadas como en el resto de Europa. Las exportaciones están exentas de IVA, por lo que no se debe repercutir este impuesto en la factura de venta y el comprador no estará obligado al pago de este impuesto a la recepción de la mercancía.

Sin embargo, la cosa cambia en la importación. Muchas empresas españolas han encontrado en Gibraltar un lugar con muchas oportunidades fiscales y de negocio, ya que es un territorio denominado paraíso fiscal, es decir, está libre de impuestos.

Debido a esto, la ley establece unas normas y restricciones a la hora de importar una serie de productos a España, ya que, al ser Gibraltar paraíso fiscal, muchos productos que se venden en este lugar, como el tabaco o el alcohol, ven su precio significativamente reducido. En Gibraltar, un cartón convencional de tabaco puede llegar a costar la mitad que en España, y lo mismo ocurre con el alcohol. Esto ha hecho que muchas personas hayan encontrado una forma de negocio ilegal beneficiándose de esta situación, dando lugar al nacimiento del contrabando en esta zona, uno de los más vigilados de España.

Límites de importación a España

Para evitar el contrabando, el gobierno de Reino Unido en acuerdo con el de España, impone unos límites relacionados con salida de tabaco y alcohol a través de la frontera. Estos límites están establecidos por persona y son: 200 cigarrillos (o lo que es lo mismo, un cartón convencional) de forma ocasional, es decir, para las personas que no viven en las cercanías del territorio (a 15 km de distancia), y un litro de alcohol. La cosa cambia para los residentes y trabajadores de Gibraltar y de municipios cercanos (de hasta 15 km de distancia), los cuales solo pueden retirar 80 cigarrillos (es decir, 4 cajetillas convencionales) por persona ocasionalmente.

Controles de seguridad especiales para el contrabando

Por este motivo, existen numerosos controles para salir y entrar a este territorio. En concreto, la aduana de Gibraltar está controlada por dos puntos: uno español y otro británico. El primero es el de la Guardia Civil Española, seguido del de la Policía Nacional. Una vez se pasan estos dos controles, se encuentra el de la policía de Gibraltar (Gibraltar Defence Police).

La Guardia Civil realiza a la entrada y salida de esta aduana inspecciones a vehículos o peatones al azar. Este registro se realiza con un escáner móvil para comprobar si la persona lleva más productos de los establecidos en el límite. Estos controles hacen que se colapse el paso de la frontera y obstaculizan entrada. Los controles se centran sobre todo en el tabaco y alcohol, los principales objetos de contrabando.

Sin embargo, las autoridades solo consideran contrabando cuando el tabaco o el alcohol es ocultado. Si está oculto, basta con que sea una sola cajetilla para que se considere infracción. Se considera delito si el importe total de producto pasado por la aduana supera los 15.000€, por debajo de eso, solo se aplica una sanción administrativa.

 

Exportación marítima

Por otro lado, para acceder a Gibraltar también se da el proceso de exportación mediante embarcación. Las patrullas de vigilancia aduanera llevan el control de la  parte marítima de la aduana de Gibraltar en todo tipo de embarcaciones. No es lo mismo exportar a Gibraltar que hacerlo a Reino Unido. El estatuto jurídico de Gibraltar hace que el proceso sea más complejo que con el resto de países del entorno europeo.

Entre otros requisitos, normalmente es necesario cumplimentar y presentar entre España y Gibraltar, un documento que permite el tránsito aduanero, llamado DUA (Documento Único Aduanero), que emite la Agencia Tributaria a través de la oficina de Aduanas. Este documento da información sobre el producto, sirve de base para la declaración tributaria y debe acompañar a la mercancía para cumplir con las formalidades aduaneras. Por la parte británica, de estos procesos se encarga la Marine Section de la Royal Gibraltar Police.