El mercado de dispositivos médicos en China está en la segunda posición dentro del ránking mundial, detrás de EE.UU y por encima de Japón y Europa. Estas cifras se basan en informes de la firma legal y de negocios Norton Rose Fulbright,con una cifra de negocio de aproximadamente RMB300 (más 48 mil millones de dólares) en 2015. Según Emergo, consultoría especializada en dispositivos médicos, este mercado ha experimentado un aumento de alrededor un 20% cada año desde 2009. Esta tasa de crecimiento es más alta que la que se esperaba de este  mercado a nivel global y más alta que el 6,1% que esperaba el mercado estadounidense entre 2014 y 2017.

Factores para tener en cuenta a China

Si tenemos en cuenta que China contaba en 2015 con una población de 1,4 mil millones, la demanda  de dispositivos médicos ha sido mayor que la oferta, debido también al incremento de edad de la población China (para el 2050, un tercio de estos 1,4 mil millones de chinos tendrá más de 60 años). Otro factor es que la cantidad de población de clase media dispuesta pagar más por tener dispositivos médicos con mayor calidad está incrementando. Igualmente, lo es la urbanización de zonas rurales y la aparición de enfermedades conexas con el estilo de vida actual, como cáncer de pulmón o enfermedades cardíacas. Por último la importación de estos dispositivos se achaca en parte a la falta de confianza hacia los fabricantes Chinos.

Según Reuters, los fabricantes de dispositivos médicos tienen el dominio de tres cuartos de este mercado en China. En 2014 las importaciones de China de dispositivos médicos de todo el mundo alcanzaron los 18,08 millones de dólares. EE.UU está en cabeza con un 33,5% de la cuota de mercado, seguido de Alemania con un 17,6% y Japón en tercera posición con un 12,79% según informes del Global Investment Center en EE.UU.

Los productos que más se importan son aquellos que la Asociación de Comida y Medicina China (CFDA) clasifica como Clase II y III. Algunos ejemplos son diagnóstico in-vitro (IVD), imagen médica, monitorización de pacientes o amplia gama de consumibles. Esta clasificación va desde el I al III según el riesgo que suponga usar el dispositivo en cuestión.

Además de las esperanzadoras cifras de importación al mercado chino, el Plan Nacional para los Sistemas Sanitarios (2015-2020) tiene como objetivo llegar a tener, en 2020, una clínica y  una consulta médica en cada comunidad que tenga una población que supere los 30.000 habitantes, así como 1,2 camas de hospital por cada 1.000 habitantes. Esto es un hecho importante, teniendo en cuenta que, según el Departamento Comercial de EE.UU., el 76%  de la demanda procede de hospitales. A día de hoy, hay más de 16.000 hospitales, de los cuales un 85% son públicos, con unos gastos anuales de más de 200 mil millones de yuanes (26,8 mil millones de dólares) invertidos en comprar dispositivos médicos de gama media/baja proceden de fabricantes locales e importan productos de gama alta de fabricantes extranjeros.

El mercado internacional de dispositivos médicos y el “Made in China”

Sin embargo, en mayo de 2015, China presentó su campaña “Made in China 2025”, que establece un plan a 10 años para mejorar la innovación en la fabricación. Así, se están implementando nuevas tecnologías e industrias, reforzando la base industrial, impulsando las marcas Chinas y sosteniendo una una fabricación ecológica. El plan muestra 10 sectores claves en los que China puede competir para atraer a fabricantes internacionales y uno de ellos es el sector de la medicina y de dispositivos médicos. Además, en el primer semestre del 2016, Li Beiguan, el vicepresidente de planificación del Ministerio de Industria, encargado de redactar el plan nacional “Made in China (2025)”, afirmó que al menos el 70% de los dispositivos médicos usados en hospitales y clínicas de China deberán ser de fabricación china en 2025. Por su parte, la Comisión de la Salud y Planificación Familiar China (NHFPC) constató en 2015 que incentivaría a los hospitales a usar dispositivos médicos fabricados en China y crearía una lista con los productos mejor cualificados. El objetivo de esta iniciativa es fomentar el mercado nacional, reducir los costes en sanidad y suponer una amenaza para las grandes multinacionales del sector.

Teniendo en cuenta este programa de incentivación y las cualificaciones necesarias para estar dentro de este programa, muchas empresas extranjeras se están mudando (o considerando hacerlo) a China, para permanecer como empresas competitivas dentro de este mercado. Se podría considerar entonces que, esta decisión obliga a las empresas internacionales a hacer una mayor inversión en países extranjeros, por lo que sería interesante estudiar la opción de establecer alianzas estratégicas con socios Chinos, como por ejemplo M&As. Según las empresa Norton Rose Fulbright, aprobar inversiones lleva su tiempo y necesita pasar por varias instituciones gubernamentales, específicamente los fabricantes de dispositivos médicos que sólo pueden hacer funcionar sus negocios una vez que el producto se ha registrado en la Administración de Comida y Medicinas de China (CFDA) y cuando se envíe una licencia que acredite la empresa como empresa de inversión extranjera (FIE). The CFDA clasifica sus productos en tres categorías, basadas en el riesgo intrínseco de usar un dispositivo de este tipo. Consecuentemente, es más fácil y rápido registrar productos de la Clase I y II que los de la III (más arriesgados)

Conclusiones del mercado de dispositivos médicos en China

En conclusión, el mercado chino de dispositivos médicos es una gran oportunidad de inversión con cifras en incremento de hasta dos dígitos en los últimos cinco años. Se espera que esta tasa se mantenga, además son empresas importantes e internacionales quienes lo dominan. Las importaciones han ido creciendo también durante los últimos años. No obstante, hay una gran incertidumbre sobro cómo reaccionará el mercado después de las noticias locales sobre la incentivación del mercado chino a comprar productos fabricados en el país, los cuales deben presentan ciertas normas de calidad. Estas decisiones están provocando que los inversores extranjeros fabriquen sus productos en China o que busquen socios chinos. Sin embargo, también se ha de tener en cuenta los largos y complicados procesos por los que ha de pasar un inversor antes de empezar a fabricar sus productos en este país.