nuevos mercados, más oportunidades. India es el país que desafía a la desaceleración global, y es que la reciente desaceleración que China está experimentando,  está haciendo que todos pongan atención en India.

Es uno de los emergentes más sólidos a día de hoy. A continuación detallamos su situación económica actual, estimaciones futuras y algunos datos que nos desvelarán los secretos de ésta pantera asiática.

India, situada en el sur de Asia, tiene una superficie de 3.287.260 India_-_administrative_mapKm2, así pues, es uno de los países más grandes del mundo.

Un país con una población de 1.295.291.543 personas, y tiene una alta densidad de población, con 394 habitantes por Km2. Es uno de los más poblados del mundo donde el 65% de la población está en edad de trabajar. Es un país joven que crece a una tasa anual de 1,25% y se prevé que para 2050 será uno de los países más poblados del planeta. Tan sólo un 31,3% de esta población reside en zonas urbanas. Su capital es Nueva Delhi y su moneda es la Rupia india.

India es una estrella emergente, pertenece al conocido como grupo de los BRICs (junto a Brasil, China y Rusia) y ofrece oportunidades de negocio en diversos sectores. Actualmente, entre las noticias económicas más destacadas encontramos el recambio de China por India, ya que la primera está ralentizando su crecimiento. El dinamismo de su economía, la disponibilidad de abundante mano de obra, con una elevada cualificación técnica y angloparlante, la dimensión de su mercado interno, el gran desarrollo de las TIC, el uso extendido del inglés, el espíritu emprendedor del país y el hecho de que no tenga muchas deudas hacen que este mercado sea muy atractivo.

India en datos económicos

En cuanto al análisis de la coyuntura económica, el país estudiado es la decimoprimera potencia económica del mundo. El año fiscal 2014/2015 estuvo marcado por un repunte de actividad, con un crecimiento de 5,5% del PIB. La reanudación debiera prolongarse en 2015/2016 (siendo el último dato del tercer trimestre de 2015 un 7,4% de crecimiento interanual), sostenida por la baja del precio del petróleo, la mejora de la confianza de las empresas y los primeros efectos de las reformas estructurales.

Cierto es, que hasta Mayo de 2013 fue una economía muy castigada, y es ahí cuando la FED anunció preparar la normalización de la política monetaria.  Pero en este tiempo su trayectoria ha sido buena principalmente por dos factores. El primero es el efecto benéfico del shock de abaratamiento del precio de materias primas, siendo gran importador (es el cuarto consumidor mundial de petróleo y sus importaciones representan el 6% del PIB). El segundo factor es la efectiva política monetaria, por contener la inflación y por salir beneficiado ante la credibilidad del gobernador del banco central frente a inversores y que su gestión ha reforzado. Así, las cotizaciones de materias primas y la escasa sensibilidad de inversores a niveles altos de déficit y deuda púbica son los riesgos más destacados a tener en cuenta.

Es un país con una economía bastante diversificada. El sector primario ha venido perdiendo relevancia y su futuro pasa por el desarrollo de actividades de mayor valor añadido y por reducir su dependencia del monzón. El sector industrial, ha experimentado una notable apertura a la iniciativa privada y a la entrada de capital extranjero desde 1991; destacando la industria textil que representa en torno a un quinto de las exportaciones totales del país. Pero es el sector servicios el que ha dotado de mayor dinamismo a esta economía asiática y contribuye a más de la mitad de su PIB.

En cuanto al sector exterior, el déficit por cuenta corriente de India, que había alcanzado el 4,9% del PIB en 2012, se redujo hasta el 2,6% del PIB en 2013. No obstante, las crecientes importaciones (a medida que se reducen las restricciones a la importación de oro) y el encarecimiento de las compras de petróleo pudieron llevar a un incremento del saldo negativo de la balanza por cuenta corriente en 2014. Sólo a partir de 2016 se prevé un estrechamiento del déficit, apoyado por la previsible expansión de las exportaciones de mercancías, gracias sobre todo al fortalecimiento del sector manufacturero.

El diagnóstico en general es positivo. Se estima según el estudio de Caixabank Research un crecimiento del 7% entre 2016 y 2017. El aumento de actividad, la inversión en infraestructuras y la relajación monetaria contrarrestarán el aumento de materias primas.

Cuestiones pendientes en la economía de India

Pese a estos datos sigue siendo un país pobre: el PIB per cápita es bajo, cerca del 25% de la población sigue viviendo por debajo del umbral de la pobreza y las desigualdades son importantes. La mitad de los niños de menos de cinco años sufren de malnutrición. El desempleo bordea 7% de la población activa. Las tensiones entre comunidades hindúes y musulmanas se multiplican desde la llegada al poder del nuevo gobierno nacionalista hindú. El segundo mayor problema que encontramos es el déficit de infraestructuras, y por consecuencia un atasco logístico y cuellos de botella productivos. Igualmente, el Índice de Desarrollo Humano  (IDH)  de India , que elabora las Naciones Unidas para medir el progreso de un país, fue de 0,609 puntos en 2014, con lo que se situó en el puesto 130 de la tabla de 187 países publicados.

Para atajar estos problemas es esencial reformar la Administración pública.

Para erradicar la pobreza habría que acabar con el Red Tape, aumentar el gasto público en servicios básicos y para liberar capital e invertir en infraestructuras habría que reducir conglomerados estatales.

Las reformas del mercado laboral son más complicadas y requieren que la legislación incentive la inclusión de la mujer en el mundo laboral, ya que la causa de la baja actividad es una cuestión de género. El segundo punto a desarrollar sería la mejora de la productividad.

Las reformas fiscales del sueldo y el sector bancario no hay que olvidarlas. Se tendrían que reducir trabas y regulaciones a las empresas para potenciar la inversión extranjera y el sector manufacturero, así como eliminar impuestos distorsionantes y diferencias entre Estados. Por último habría que dar mayor centralidad al proceso de las privatizaciones. En el sector de las telecomunicaciones han tenido bastante éxito, pero en el sector acerero el comienzo de año ha dejado mucho que desear.

La tasa de inflación permanece en niveles elevados, se situó en 10% en 2013. La debilidad de la rupia (encarecimiento de las importaciones) y las carencias por el lado de la oferta (p. ej.: ineficiencias en transporte y almacenamiento) alimentaron unas perspectivas de continuidad de las presiones inflacionistas. Además, en el ejercicio de 2014 impactaron negativamente las malas cosechas (cultivos dañados a principios de año por las fuertes lluvias). Los precios también se ven  afectados por los limitados esfuerzos gubernamentales para racionalizar los subsidios, así como por la ineficiencia en la supresión de programas que distorsionan los precios de producción y en la lucha contra los cárteles que atesoran productos agrícolas. Si bien, las medidas para aliviar las ineficiencias por el lado de la demanda y las iniciativas recientes de política monetaria del Banco de Reserva de India actuarán, en cierta medida, como contrapunto. La última tasa de variación anual del IPC publicada en India es de enero de 2016 y fue del 5,9%.

El déficit público se redujo hasta representar el 4,5% del PIB en 2013 – 2014, frente al 4,9% del ejercicio fiscal anterior. En 2014 pasa a ser del 7% y un 7,5 para el 2015.

También destacamos que se encuentra en el 130º puesto del Doing Business de los 189 que conforman este ranking, que clasifica los países según la facilidad que ofrecen para hacer negocios. Además, el “Índice de Percepción de la Corrupción” del sector público en India ha sido de 38 puntos, con el que se colocó en el puesto 85 de los 174 publicados en este ranking.