Uno de los productos más emblemáticos de la gastronomía española es el aceite de oliva. España es la responsable del 51,3% de la producción de aceite de oliva en Europa, seguida por Italia con un 29,5%, Grecia con un 17,4%, Portugal con un 1,6% y Francia con un 0,2%. De hecho, el aceite es uno de los productos alimenticios más exportados del país. Debido a la crisis financiera mundial y a que el consumo doméstico disminuyó, las empresas españolas se vieron forzadas a internacionalizarse. La industria del aceite de oliva ha sido muy exitosa y cada vez son más los emprendedores que hoy en día exportan aceite de oliva español. Como ejemplo de este éxito podríamos remarcar que: en los primeros años de este siglo, las exportaciones de este producto apenas alcanzaban las 160 toneladas. En 2015, éstas superaron las 25.000 toneladas, 150 veces más en tres décadas.

Aunque es uno de los productos más importantes de la dieta Mediterránea, el “oro líquido” o aceite de oliva está empezando a ser introducido en China, cuyo crecimiento económico es extraordinario, con una clase media con gustos cada vez más internacionales abriéndose paso. En la pasada década (2004/05-2014/15) el aumento en la importación fue del 792%. El noventa y seis por ciento del total de las importaciones provienen de la producción europea, siendo España la líder y el país de origen, representando un 81% de las importaciones de aceite de oliva en China.

olive oil

Tasas de importación de aceite de oliva y de orujo de oliva a China en toneladas

 

Análisis de la competencia en el sector : Las cinco fuerzas de Porter

En este apartado, analizaremos el nivel de competencia en el sector del aceite de oliva a través del modelo de análisis de las Cinco Fuerzas de Porter: poder los proveedores, poder de los compradores, amenaza de nuevos competidores entrantes, amenaza de productos sustitos y rivalidad entre los competidores.

  1. El poder de los proveedores. El poder de negociación de los proveedores (en el caso de este sector, los agricultores y productores de aceite) es algo débil. Esto se debe a que las empresas suelen ser pequeñas, lo que incentiva que haya muchas y además cuenten con altos costes de producción y baja competitividad. La falta de cooperación entre ellos afecta negativamente su poder de negociación entre las grandes cadenas de distribución.
  2. Poder de los compradores. En este caso son los compradores las grandes cadenas de distribución. Estas pocas empresas controlan un mercado con una gran demanda, lo que influencia el precio. Así, existe la amenaza de que su poder aumente a través de la integración vertical para formar parte de la cadena de producción o envasado (especialmente de los productos de marca blanca).
  3. Amenaza de nuevos competidores entrantes. La existencia de barreras de entrada en este sector hacen que la entrada de nuevos competidores sea baja. Uno de ellos es la existencia de economías de escala. Otras barreras de entrada son las grandes facilidades de inversión, maquinaria y tecnología de producción; el acceso a los canales de distribución, controlados por unas pocas pero grandes empresas, o también la gran fidelidad de los consumidores hacia las marcas existentes.

La localización geográfica es otra barrera, ya que las condiciones climáticas que se necesitan son muy específicas para la producción de aceite. Además, la mayoría de los agricultores están ya asociados con empresas productoras.

Finalmente, otros factores que pueden dificultar aún más la entrada son las Denominaciones de Origen”, las cuales protegen legalmente el aceite producido en una zona, concediendo reconocimiento de calidad y certificaciones comunitarias y nacionales.

  1. Amenaza de productos sustitutivos. Hay una amplia variedad de productos sustitutos en el mercado que amenazan al aceite de oliva, como por ejemplo el aceite de semillas, de soja, de orujo, de oliva o de colza. Su precio es más bajo que el del de oliva, lo que supone una gran amenaza.

A pesar de esto, los productos como el aceite de oliva virgen extra, el aceite de oliva orgánico están experimentando un gran crecimiento de demanda debido a la concienciación de la población en cuanto a productos ecológicos de mayor calidad y en cuanto al cuidado del medio ambiente.

  1. Rivalidad. El nivel de concentración en el sector del aceite de oliva es bajo, por ejemplo, hay un gran número de empresas con cuotas de mercado bajas. Nos encontramos ante un sector maduro y con un crecimiento paulatino. Sin embargo, debido al aumento de demanda en países que no solían ser consumidores, podríamos considerar el sector del aceite de oliva como un sector rentable.

Posibilidades de la industria del aceite de oliva en el mundo

La Unión Europea es el mayor consumidor (66% de participación) de aceite de oliva. España, Italia y Grecia suman alrededor del 80% de la consumición europea, 1.900.000 toneladas para ser concretos. El consumo parece ser estable en los países productores, mientras que en Francia y en los estados no productores está creciendo. Dos tercios de la producción europea es comercio internacional (dentro y fuera de Europa). El comercio dentro de la Unión Europea es bastante considerable y continua creciendo constantemente.

Desde un punto de vista internacional, los mercados más grandes son EE.UU., Brasil, Japón, Australia, Rusia y China. Según el Consejo Oleícola Internacional, las importaciones de aceites de oliva crecieron un 22% en China entre octubre de 2015 y febrero de 2016 pero permanecieron estáticas en Estados Unidos.

 olive oil

Tasa de importación de aceite de oliva a países no europeos

 

De acuerdo con los análisis de suministro/demanda basados en un punto de vista a medio plazo de la producción en Europa, la proyección para 2020 muestra que la producción podría llegar al 1.86 millones de toneladas en temporadas de alto rendimiento. Las zonas regables podrían aumentar en 90.000 hectáreas (de 681.000 en 2011 ad 771.000 en 2020). Esta proyección también está favoreciendo las exportaciones de 2020, esto se debe a un incremento de 180.000 en el total de las exportaciones. Es por esto que consideramos que es muy probable que el aceite de oliva sea uno de los sectores de exportación más rentables para los emprendedores españoles.

¿Cual es la situación en España?

Es un hecho que el área cultivada en España comprende más de un cuarto del área en crecimiento de olivos en el mundo, lo que ocupa 2.584.564 hectáreas del país. El sector del aceite de oliva representa el 5% de las empresas agroalimentarias en España, y la producción, de más de 260 variedades de olivas, ofrece muchas combinaciones y sabores. El mercado español está compuesto por 1.570 empresas de aceite de oliva y las ventas se dividen en el 50% entre el mercado nacional y el internacional. Hoy en día, España exporta aceite de oliva a más de 180 países en todo el mundo, a granel o envasado. Esto significa que el aceite de oliva español está cada vez más cotizado y considerado como producto de alta calidad. Los principales destinos de las exportaciones envasadas son EE.UU., Francia, Portugal, Reino Unido, Australia y China.

olive oil

El gráfico anterior muestra la producción de aceite de oliva en las regiones principales de España: Andalucía, la región productora de aceite más al sur, la cual representa el 80 por ciento del total de la producción de aceite de oliva en España, seguida de Castilla- La Mancha, con una cuota de mercado del 8% de la producción doméstica.

El aceite de oliva está considerado como un producto muy sano y esto se debe también a los exhaustivos controles de calidad, los cuales provocan unos costes más altos que encarecen el precio de este “oro líquido”. Este hecho ha supuesto recientemente, grandes problemas para los productores ya que no podían abaratar los costes del producto sin registrar pérdidas. En cuanto a la producción española, apenas la mitad de esta está destinada al consumo doméstico, el cual es ignorado por las exportaciones. Sin embargo, las cantidades más grandes están siendo exportadas al por mayor más que por marcas.

Si analizamos la estructura interna del sector del aceite de oliva español, nos encontraremos con que está organizado en unos niveles operacionales de actividad muy estratificados, los cuales están muy especializados y son muy eficientes. Ésta es la razón de por qué los grandes grupos de negocios están llevando a cabo estrategias de integración vertical a base de crear alianzas en los siguientes eslabones de la cadena mediante la compra de empresas con marcas muy bien posicionadas en los mercados extranjeros.

 

 

A pesar de que el Mercado del aceite de oliva en España está saturado y el consumo se ha establecido en los países con más producción, hay una demanda creciente en países en desarrollo como Brasil, Rusia y China, así como en EE.UU, Japón y Australia.

A nivel global, la producción y el consumo de aceite de oliva permanecen en equilibrio. Por lo tanto, cualquier incremento potencial en la producción debe conducir a un crecimiento equivalente en la demanda a través de intensos esfuerzos por promover el consumo del aceite de oliva español. Esta proyección está favoreciendo también las exportaciones de 2020, debido al cada vez mayor incremento en las exportaciones, más de 180.000 toneladas. Por esta razón, podemos afirmar que el aceite de oliva podría ser un sector de exportación de gran rentabilidad para los empresarios españoles.

 

*****************************

Si quieres complementar tu formación profundizando en el conocimiento de la estrategia de internacionalización y en las oportunidades de las empresas en el extranjero consulta cómo matricularte en el Máster in International Business Adminstration de la Universidad Carlos III de Madrid

******************************