Ignacio-Hurtado-master-direccion-internacionalIgnacio Hurtado, ex alumno del Máster en Dirección Internacional de Empresas (MaDI) de la promoción 2009-2010 nos cuenta lo que supuso para su carrera profesional internacional su paso por las aulas del MaDI en la Universidad Carlos III de Madrid en este artículo, recalcando la vocación internacional y la apertura de oportunidades que ofrece el MaDI. Actualmente, Hurtado es Acccount Manager Retail en Google en sus oficinas de San Francisco, EEUU.

 “Corría el año 2009. En enero de aquel año, como cualquier compañero de mi promoción, me adentraba de lleno en el sprint final de la carrera (que había que terminar en tan sólo unos meses) y se abría delante de mi un horizonte amplísimo de oportunidades y alternativas que, aunque era motivo de alegría y motivación, no menos cierto era que la amplitud de dicho horizonte me iba a obligar a algo que asusta y te carga de responsabilidad: escoger un camino profesional a seguir.

Entre las posibilidades que barajé en aquel momento estaban, entre otras, el entrar de lleno en el mundo laboral, salir de nuevo al extranjero para adquirir experiencia exterior o cursar un máster / especialidad.

Un día me paré a pensar seriamente y me planteé la siguiente pregunta: ¿Qué es lo que realmente me gusta y a lo que me gustaría dedicarme en los próximos años? El motivo de la duda era que tenía la sensación de que había cursado unos estudios, Administración y Dirección de Empresas en la UC3M, que me daban una base estupenda para moverme en el mundo empresarial, pero que a su vez me parecían demasiado genéricos. Como si supiera un poco de todo y un poco de nada. Comencé entonces a darle vueltas a la cabeza y a pensar en  todo aquello que me había motivado hasta ahora y que me había despertado un interés especial.

Vocación internacional

En mi caso concreto destacaban mis viajes, mi experiencia internacional en EEUU y Bélgica (donde hice intercambios y cursé un año de Erasmus, respectivamente), el interés que despertaban en mí las diferentes culturas y mi pasión por los idiomas. Paralelamente, me di cuenta de que, desde el punto de vista académico, las asignaturas que más habían despertado mi interés habían sido todas aquellas relacionadas con el marketing internacional, la gestión internacional de empresas, el comercio exterior, la contabilidad de diferentes países, etc.

Crecí academicamente entendiendo el mundo como un mercado global, con una tendencia a la cada vez mas reducida existencia de barreras, y con productos y empresas pensados/as para establecerse y distribuirse por todo el mundo.

Ya iba teniendo más claro qué era lo que me motivaba y, sobre todo, cuál era el camino que me permitía conciliar mis intereses personales con el mundo de la empresa.

Conclusiones empresariales de la crisis económica

Además de estos dos factores ya mencionados (tanto las motivaciones personales como las académicas), había un tercer hecho (no por último menos importante) que conviene destacar. Mi graduación tiene lugar en 2009, como he mencionado antes, y en aquel momento, mi país, España, estaba sumido de lleno en una de las crisis más importantes de su historia. Por buscar un elemento positivo, la crisis ha dejado un aprendizaje y es que ha permitido a muchas empresas darse cuenta de que no se podía depender exclusivamente de la demanda interna, y que para crecer había que salir a mercados exteriores emergentes y de oportunidad. De hecho esto se refleja en la balanza comercial española que ha ido reduciendo progresivamente su dependencia y peso de las importaciones a favor de las exportaciones de bienes y servicios.

exportaciones-empresas

En definitiva, los departamentos de exportación incrementaban su peso dentro de las organizaciones y se había dado el pistoletazo de salida a la carrera por la internacionalización, hecho que para mí, si juntamos los otros dos factores, supuso un empuje definitivo a optar por la vía de especializarme en Internacionalización de Empresas.

El Máster Carlos III, la mejor decisión

El Máster (MADI) fue fantástico y puedo decir que era claramente lo que estaba buscando. Cada asignatura cursada tenía una orientación internacional que la hacía extremadamente relevante. Marketing internacional, gestión internacional de empresas, gestión de operaciones, finanzas, contabilidad… además de numerosos seminarios (muchos ellos centrados en ciertas regiones) y la realización de un precioso proyecto de fin de Máster centrado en la internacionalización de una empresa real. En mi caso, analizamos las posibilidades de exportación de vino español en India y aceite de oliva en Oriente Medio para una bodega española (productora de vino y de aceite).

Si tuviera que definir el MADI en pocas palabras, lo definiría como el Máster que me dio todas las herramientas académicas y técnicas necesarias para poder a moverme desde el primer momento en mercados internacionales con soltura y saber hacer.

Nada más terminar el MADI, pasé las pruebas de la Cámara de Comercio de Madrid y me fui a Casablanca, donde trabajé en la Cámara de Comercio y en la Oficina Comercial Españolas. Durante dicho año pude aplicar y ver sobre el terreno absolutamente todo lo que habría aprendido durante el Máster, ayudando a empresas españolas a dar sus primeros pasos a la hora de exportar a Marruecos. Me quedé un segundo año en Casablanca gestionando de forma independiente proyectos internacionales con clientes en el país vecino.

En 2012 tuve la oportunidad de entrar en Google, el gigante tecnológico que tiene su sede europea en Dublín, donde estuve dos años. En Google Dublín trabajé, entre otras cosas, desarrollando herramientas y vender estratégicas de publicidad online enfocadas a la internacionalización google-internacionalde las PYMES españolas y europeas, beneficiándose de las soluciones que se les presentan gracias a las nuevas tecnologías. Ahora mismo me encuentro trabajando en San Francisco, Estados Unidos, ayudando a Publishers a monetizar sus contenidos online con las soluciones de Google.

Pero Google es una empresa global y, como cualquier otra, además de crecer con el desarrollo de nuevos productos, crece con el desarrollo de nuevos mercados (como está sucediendo con el mercado latinoamericano, con altos índices de crecimiento, por ejemplo), como lo hacen la mayoría de las PYMES.

Gracias a los conocimientos aprendidos en el MaDI, tengo implantado un “chip” en mi cabeza que me permite ver estas oportunidades e ir a por ellas.

Invito a todo el mundo a que reflexione sobre cuáles son las motivaciones que tiene en la vida, qué es aquello que le interesa y dónde se ve trabajando dentro de unos años ya que creo que es la mejor forma de encontrar tu camino. Si la internacionalización y todo lo que esta engloba (hacer crecer un negocio, prospección, viajar y conocer, trabajar con diferentes culturas, hablar diferentes idiomas) es esa motivación y estás  buscando una vía que te permita formarte en ello y especializarte en un área de alto crecimiento y peso dentro de las organizaciones, el MADI es sin duda alguna la mejor opción que, por experiencia propia, yo puedo recomendar.

Ignacio Hurtado, Account Manager Retail, Google. San Francisco, EEUU